“Guillier Es El Que Le Compite A Piñera” (do El Siglo)

Guillermo Teillier echa un vistazo al cuadro político post primarias y asegura que en la carrera grande todo se definirá en segunda vuelta.

Hugo Guzmán R. Periodista. El presidente del Partido Comunista, diputado Guillermo Teillier, echa un vistazo al cuadro político post primarias y dice que el candidato de la derecha encara problemas, como que no es seguro que se le endosen los votos de Ossandón. Apunta que está claro que en la carrera grande todo se definirá en segunda vuelta y plantea que si la centroizquierda y la izquierda llega unida “a esa recta final, estoy seguro que los esfuerzos y decisiones van a rendir frutos favorables”. Afirma que “no andamos buscando la confrontación con el Frente Amplio” y que “no me gustaría que llegáramos a lo que llegaron los candidatos de la derecha en el debate que tuvieron, que fue un desastre”.

Sebastián Piñera se mostró optimista después de las primarias.

Hay un dato objetivo y es que a la derecha le fue bien, no sé si le fue tan bien a Piñera. A él, por ejemplo, no le fue nada bien en la Región Metropolitana, incluso bajó su votación ahí. La votación de la derecha, respecto a Piñera, tiene sus debilidades. Ahora, es evidente que hubo una gran movilización partidaria de la derecha, movieron a su gente, hicieron un esfuerzo supremo. Contaron con mucho poder mediático, con mucho dinero, y montaron una maquinaria muy bien aceitada. Podemos decir que, desde ese punto de vista, a la derecha le fue bien, subieron la cantidad de gente que votó en sus primarias, en relación a las del 2013.

¿Es una luz roja para la Nueva Mayoría? Ellos van a tensar a su gente el 19 de noviembre.

Creo que así será. La derecha no se va a dormir en sus laureles. Ellos quieren recuperar el terreno perdido. Hay algo importante: si se han movilizado es porque este gobierno ha hecho reformas en beneficio de la mayoría de la población que a ellos les duelen, porque afectan a sus intereses. Esta movilización de la derecha habla, en cierto modo, del éxito del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, en avanzar en políticas de mayor equidad social. Por eso la derecha se va a mover y va a sacar a su gente.

Varios analistas advierten, en todo caso, que Piñera sigue siendo minoría a pesar de lo que pasó en las primarias.

En las primarias, la Nueva Mayoría tuvo votaciones mucho más altas que éstas. Es cosa de revisar las cifras. Luego, está el dato de las elecciones municipales, de concejales, y la Nueva Mayoría también tiene una votación más alta. Entonces, Piñera no puede decir que tiene la carrera ganada. Lo único que queda claro, lo más claro, es que ya se perfilan dos candidaturas principales para la primera vuelta presidencial y que, seguramente, van a entrar a disputar el triunfo en la segunda vuelta, que son Piñera versus Alejandro Guillier. Eso queda claro, porque el Frente Amplio no es un adversario decisivo para la primera vuelta, aunque en la segunda vuelta le puede restar votos a Guillier, y eso sería peligroso.

Sin embargo, Beatriz Sánchez dijo que ahora hay que tenerle miedo al Frente Amplio, que son un tercer bloque y que pueden disputar la primera vuelta. Lo hace a partir de más de 300 mil votos.

No creo que sea así, los datos objetivos no indican nada de eso. Es muy difícil que ellos le ganen a la derecha y es más difícil todavía que le ganen a Guillier o al conjunto de la Nueva Mayoría.

¿Y cuando ella dice que le tienen miedo?

Por lo menos yo, no le tengo miedo.

En el enfrentamiento en segunda vuelta, analistas y dirigentes políticos insisten en la preocupación de que la centroizquierda y la izquierda estén fragmentadas y se le de paso a Piñera.

Lo primero es que a primera vuelta van dos candidaturas que representan a lo que hemos denominado la centroizquierda, de la Nueva Mayoría. Son candidaturas que debieran ser convergentes, que debieran tener un acuerdo de apoyo en la segunda vuelta e incluso de concordar algunas ideas principales programáticas. Eso evidentemente potencia a ese sector. Si llegamos unidos a esa recta final, estoy seguro que los esfuerzos y decisiones van a rendir frutos favorables. Eso incluye a toda la centroizquierda y la izquierda.

Se habla de la confrontación entre la Nueva Mayoría y el Frente Amplio, ¿es buena esa confrontación?

Nosotros no andamos buscando la confrontación con el Frente Amplio. Desde luego que debe haber discusión de ideas, y eso se da y se va a seguir dando, pero no tendría por qué ser una confrontación, o una campaña descalificadora. No me gustaría que entre la Nueva Mayoría y el Frente Amplio llegáramos a lo que llegaron los candidatos de la derecha en el debate que tuvieron, que fue un desastre.

¿Qué le dice la votación del Frente Amplio?

Creo que siendo una fuerza emergente que hizo una perfomance interesante, en estas primarias presidenciales no alcanzó el objetivo que esperaba. Ellos pensaron que iban a arrastrar al mundo de izquierda, y la verdad es que no fue así. No voy a menospreciar lo que alcanzaron, pero no llegan al punto para sentir que son una amenaza en la carrera presidencial.

Usted decía que a la derecha le fue bien en las primarias, pero no tanto a Piñera. ¿En eso tienen que ver los más de 300 mil votos de Manuel José Ossandón?

Lo que pasa es que esos miles de votos de Ossandón no son transferibles a Piñera. Eso es un problema para él. Desde la misma derecha dijeron que no confían en que toda esa votación se va a ir a Piñera.

Hace unos meses en la derecha estaban convencidos de que ganaban. ¿Usted cree que ellos pueden seguir así de confiados?

Bueno, ellos igual dicen que ganan. Pero ahora, es cierto, queda claro que no es seguro que ganen. El panorama está muy abierto, el resultado electoral está abierto.

El candidato de la derecha se ha centrado en porcentajes electorales, en las cifras de la primaria, pero dejó como en segundo plano aspectos de programa, de contenidos.

En el último tiempo, como que Piñera ha retrocedido en sus planteamientos iniciales, porque al principio fueron muy duros, se tiró muy fuerte contra el proceso de reformas. Como sea, su pensamiento es echar abajo la educación gratuita, ponerle coto a expansión de la educación pública y gratuita, cambiar la reforma tributaria, bajar los impuestos a los empresarios y darle más facilidades a un sector mínimo de grandes empresarios, mantener a firme las AFP, echar atrás avances en reforma laboral. Eso se puede refrendar con otros países donde gente de derecha, empresarios, han llegado al Gobierno y echado atrás avances sociales. Hacer un proceso de reprivatización, recortes salariales, flexibilidad salarial, limitaciones de derechos sociales, está en lo que plantea Piñera.

Los personeros de la derecha se concentran en dos mensajes. Atacar duramente el proceso de reformas y el programa de Gobierno de Michelle Bachelet y en presentarse como el sector constructivo y moderno.

Es una posición cínica. Si la posición de la derecha fuera constructiva, no se opondría a reformas que van en beneficio de buena parte de la ciudadanía. Oponerse a ampliar la educación gratuita retrata de cuerpo entero a la derecha. Con la derecha vamos a tener retrocesos, eso es lo concreto.

“El objetivo principal es ganar la elección presidencial”

¿Fue un error de la Nueva Mayoría no estar en un proceso de primarias?

Creo que fue una imposibilidad que no debiera haberse producido. Pero fue algo que ya se dio. El propio Guillier dijo que le hubiera gustado mucho ir a primarias y que al no ocurrir fue un error del conglomerado. Yo concuerdo con lo que dijo Guillier.

Igual no parecen haber perdido mucho, dado el mal manejo entre los candidatos de la derecha, la baja votación del Frente Amplio…

Sí, bueno, pero lo relevante, lo que igual queda claro, es que Alejandro Guillier es el único candidato que puede ganarle a Piñera. Ése es el punto.

Eso no lo cambió las primarias.

Así es, esa situación no la cambió las primarias. Podría haberse producido un cambio, pero las primarias no cambiaron el hecho de que Guillier es el que le compite a Piñera. Por eso digo que es interesante el resultado de la derecha, la posibilidad de que pueda ganar es amenazante respecto al proceso de reformas y beneficios para la gente, pero no es decisivo, el campo está abierto.

Dada esta situación post primarias, ¿dónde situaría los objetivos electorales de la Nueva Mayoría?

Obviamente el objetivo principal es ganar la elección presidencial, ése es el objetivo fundamental y no hay que perderse en eso. El objetivo es pasar a la segunda vuelta, ya sea sobre Piñera y bajo Piñera, aunque lo que se ve es que será a poca distancia. Será una contienda estrecha. En la segunda vuelta el objetivo es concentrar el máximo apoyo de la centroizquierda y de la izquierda, sumar votación.

Va quedando menos tiempo para la recolección de firmas por Guillier.

Hemos tenido un par de fines de semana en que prácticamente no hemos tenido campaña de firmas por Guillier, una fue de lluvias, temporales en casi todo el país, y este fin de semana fue de primarias. Hubo una especie de detención en una campaña que veníamos haciendo con bastante éxito. Estando cerca de la meta, vamos a tener que hacer esfuerzos extraordinarios para suplir esos fines de semana que no pudimos hacer las que llamamos “Firmatones”. Pero están hechos los planes, distribuidas las tareas y este fin de semana, el del 8 de julio y el siguiente, es acometer con mucha fuerza la campaña de firmas y para eso estamos preparándonos y trabajando.

Parece clara la prioridad de las firmas. ¿Pero no falta posicionar más contenidos programáticos, propuestas, y al propio candidato como tal?

Me parece que Alejandro Guillier hizo planteamientos programáticos de fondo y claros. Lo hizo en el acto en el Teatro Caupolicán, en las proclamaciones que hicieron los partidos, en todos los conversatorios que ha tenido en regiones y en comunas, con organizaciones sociales. Me parece además que él está bien posicionado, es el candidato, como he dicho, que confrontará a Piñera, eso es claro. Mire, yo diría que la campaña así instalada, va a empezar a mediados de julio, con todo más coordinado y organizado. Eso está listo, definido. Guillier está hablando de contenidos, y seguramente va a hablar mucho más de contenidos y propuestas, porque ésa será la contraposición principal con Sebastián Piñera.

¿A esa altura estará resuelto lo de las listas parlamentarias de la Nueva Mayoría?

Espero que esté resuelto antes.

Está el objetivo de las listas, los posibles acuerdos programáticos, el acuerdo para la segunda vuelta, ¿no es como un combo, un paquete, en torno de lo que hay que decidir?

Si fuera como un combo, como usted dice, creo que le estaríamos poniendo mucho. Se está llegando a acuerdos dentro de las condiciones reales que tenemos hoy. Aquí no hay ni puede haber imposiciones de nadie sobre otros, se están buscando acuerdos en base a una buena voluntad política, y también por una necesidad política que es imperiosa, y esa es ganar las elecciones presidenciales y parlamentarias.

¿Es como cuidar las fuerzas propias?

Es cuidar las fuerzas propias y ampliar la incidencia de esas fuerzas en la ciudadanía.

¿Dónde situaría en esta coyuntura los ejes para el Partido Comunista?

Hoy los ejes de los comunistas están en mantener la unidad política que se exprese en la aprobación de las leyes pendientes comprometidas por nuestro Gobierno, en alcanzar acuerdos generales de todos los partidos que hemos conformado este bloque de centroizquierda, en concordar cómo actuaremos teniendo dos candidaturas presidenciales, y al parecer dos listas parlamentarias, cómo vamos a plantear un acuerdo de gobernabilidad, de apoyo en la segunda vuelta, y también poner énfasis en todas las ideas programáticas que nos unen. Particularmente para el Partido Comunista, un objetivo es elevar su presencia y su fuerza parlamentaria. Esos son propósitos de hoy día.