Poderes intocados

Poderes!

Desde o Plano Real, a banca brasileira montou seu esquema de financiamento da dívida pública com base nas mais altas taxas de juros do mundo. Até hoje, foram duas décadas para começar a desmontar o esquema, baixar os juros, espremer a questão dos spreads bancários aos financiamentos privados, sob a grita da banca e a firmeza de Dilma. Foi preciso uma crise econômica mundial tremenda para dar o start nisso. E risivelmente, se não fosse trágico, Meirelles ainda elevou os juros no ano fatídico de 2008, ao irromper a crise aberta.

Agora, foi instalado o Conselho de Comunicação Social. Não é uma brastemp, mas volta-se ao fundamental: algum tipo de controle social sobre a mídia que planta, apura, julga sumariamente e condena – os insatisfeitos que aleguem a lei de imprensa e esperem por vários anos o julgamento, já condenados. Vejam: o Conselho foi criado em 1991, e só composto agora. Vinte anos!

Finanças e mídia são os poderes que se querem intocados. Mas há mais um elemento que os liga. A campanha violenta contra a política, a desmoralização da política, aproveitando o fato de um sistema político disfuncional – voto nominal e financiamento privado da campanha – deixa de lado o fundamental. Isto é, o patamar de corrupção na política passou a ser um problema mundial. Derivou do novo nível de financeirização da riqueza, que potenciou a captura dos interesses públicos, aí incluída a política. Ou seja, onde há corrupção há corruptores, e o patamar de sua operação se elevou às alturas. No Brasil, portanto, não deriva apenas e hoje nem principalmente do patrimonialismo a tradição brasileira. Aí entra a mídia: ao patrimonialismo é atribuído todo o mal, o Brasil “não teria jeito”, é o mantra. Deixam ilesos o sistema erigido com base no poder das finanças e da própria mídia.

No fundo, ainda que indispensáveis à economia e à democracia, finanças e mídia são poderes que se querem intocados. Há como pô-las a serviço de um novo projeto nacional de afirmação da nação brasileira.

Poderoso libelo em defesa da Grécia – Mikis Theodorakis

Míkis Theodorákis, em grego Μίκης Θεοδωράκης, (Chios29 de julho de 1925) é um compositorpolítico grego mundialmente conhecido pela trilha (banda) sonora dos filmes hollywoodianos Zorba, o Grego (1964) e Serpico(1973). Em 19801982 foi-lhe atribuído o Prêmio Lênin da Paz.

Theodorákis é também conhecido por sua posições políticas de esquerda, as quais expressa abertamente (incluindo durante o governo dajunta militar que comandou a ditadura grega). Militou em diversas campanhas de direitos humanos, como o conflito do Chipre, as tensões entre a Turquia e a Grécia, os ataques da OTAN contra a Sérvia, o seqüestro de Abdullah Öcalan ou o conflito israelo-palestino. Recentemente, suas declarações contra George W. BushAriel Sharon suscitaram diversas críticas.

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Lección de Historia, Cultura y Defensa de los trabajadores griegos.

El domingo 12 de febrero de 2012, Mikis Theodorakis hizo este llamamiento durante la gran manifestación que tuvo lugar en la Plaza Sintagma de Atenas en paralelo al debate parlamentario sobre la adopción de un nuevo Memorándum impuesto a Grecia por la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI). Cuando los ancianos Mikis Theodorakis (de 87 años) y Manolis Glezos (de 90) pidieron permiso a la policía antidisturbios para poder dirigirse a la multitud desde las escaleras del Parlamento, la única respuesta que obtuvieron fue una ráfaga de gas lacrimógeno que más bien pareció un intento de asesinato.

Existe una conspiración internacional cuyo objetivo es darle a mi país el golpe de gracia. El asalto se inició en 1975 contra la cultura griega moderna; luego continuó con la descomposición de nuestra historia reciente y nuestra identidad nacional y, ahora, trata de exterminarnos físicamente con el desempleo, el hambre y la miseria. Si los griegos no se sublevan para detenerlos, el riesgo de extinción de Grecia es real. Podría ocurrir en los próximos diez años. Lo único que sobreviviría a nuestro país sería el recuerdo de nuestra civilización y de nuestras luchas por la libertad.

Hasta 2009, la situación económica en Grecia no era muy grave. Las grandes heridas de nuestra economía fueron el excesivo gasto militar y la corrupción de una parte del mundo político, financiero y de los medios. Pero también son responsables algunos países extranjeros, entre ellos Alemania, Francia, Inglaterra y USA, que ganaron miles de millones de euros a costa de nuestra riqueza nacional vendiéndonos año tras año equipamiento militar. Esta hemorragia constante nos impidió avanzar mientras que enriquecía a otros países. Lo mismo se podría decir en lo que respecta al problema de la corrupción. Por ejemplo, la empresa alemana Siemens tenía una agencia especial dedicada a corromper a los griegos con el fin de que éstos diesen preferencia a sus productos en nuestro mercado. Así, hemos sido víctimas de este dúo de depredadores, alemanes y griegos, que se enriquecieron a costa del país.

Es obvio que estas dos grandes heridas podrían haberse evitado si los líderes de ambos partidos políticos proyanquis no se hubiesen dejado corromper. Esa riqueza, producto del trabajo del pueblo griego, se drenó hacia países extranjeros y los políticos trataron de compensar las pérdidas mediante préstamos excesivos que dieron lugar a una deuda de 300.000 millones de euros, un 130% del Producto Nacional Bruto.

Con una estafa así, los extranjeros ganaban por partida doble: en primer lugar mediante la venta de armas y de sus productos y, en segundo, con los intereses sobre el capital que le prestaban al gobierno, no al pueblo griego que, como hemos visto, fue la principal víctima en ambos casos. Un solo ejemplo bastará para demostrarlo: en 1986, el gobierno de Andreas Papandreu pidió prestados 1.000 millones de dólares a un banco de un gran país europeo. Los intereses de ese préstamo terminaron de pagarse en 2010 y ascendieron a ¡54.000 millones de euros!

El año pasado, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, declaró que era consciente de la masiva fuga de capital que tenía lugar en Grecia a causa del alto costo del material militar, comprado principalmente a Alemania y Francia. Añadió que había llegado a la conclusión de que los fabricantes de armas nos estaban llevando a un desastre seguro. Sin embargo, confesó que no hizo nada para contrarrestarlo… ¡para no perjudicar los intereses de países amigos!

En 2008, la gran crisis económica llegó a Europa. La economía griega no se ha librado de ella. Sin embargo, el nivel de vida, que hasta entonces había sido bastante alto (Grecia estaba clasificada entre los 30 países más ricos del mundo), prácticamente no ha cambiado, a pesar del aumento de la deuda pública. La deuda pública no se traduce necesariamente en una crisis económica. Se estima que la deuda de países importantes como USA y Alemania es de miles de millones de euros. Los factores determinantes son el crecimiento económico y la producción. Si ambos son positivos, es posible obtener préstamos bancarios a un interés inferior al 5%, hasta que pase la crisis.

En noviembre de 2009, cuando George Papandreu llegó al poder, estábamos exactamente en esa posición. Para entender el efecto de su desastrosa política, mencionaré únicamente dos porcentajes: en 2009 el PASOK de Papandreu obtuvo el 44% de los votos. Ahora, las encuestas no le dan más del 6%.

Papandreu habría podido enfrentarse a la crisis económica (que era un reflejo de la de Europa) con préstamos bancarios al interés habitual, es decir, por debajo del 5%. Si lo hubiera hecho, nuestro país no habría tenido problemas. Como estábamos en una fase de crecimiento económico, nuestro nivel de vida habría mejorado.

Pero en el verano de 2009, cuando Papandreu se reunió en secreto con Strauss-Kahn para poner a Grecia bajo la tutela del FMI, ya había iniciado su conspiración contra el pueblo griego. Fue el exdirector del FMI quien hizo esta revelación.

Para lograrlo, fue necesario falsificar la situación económica de nuestro país con el fin de que los bancos extranjeros se asustasen y aumentasen hasta niveles prohibitivos las tasas de interés que exigían por los préstamos. Aquella costosa operación se inició con el incremento artificial del déficit público, desde el 12% al 15% para el año 2009 [Andrés Georgiu, Presidente de la Junta Directiva del Instituto Nacional de Estadística, ELSTAT, decidió súbitamente en 2009, sin el consentimiento de su Junta Directiva, incluir en el cálculo del déficit a algunas organizaciones y empresas que nunca antes se habían tenido en cuenta en ningún otro país europeo, con la excepción de Noruega, y ello con el objetivo de que el déficit de Grecia sobrepasara al de Irlanda (el 14%), para convertir a nuestro país en el eslabón débil de Europa, NdT]. Debido a este aumento artificial del déficit, el fiscal del Estado, Grigoris Peponis, ha encausado hace veinte días a Papandreu y a Papakonstantinu (su exministro de Hacienda).

A continuación, Papandreu y su ministro de Hacienda iniciaron una campaña de descrédito que duró cinco meses, durante los cuales trataron de persuadir a los extranjeros de que Grecia, al igual que el Titanic, se estaba hundiendo y de que los griegos son corruptos, perezosos e incapaces de hacer frente a las necesidades del país. Las tasas de interés subían después de cada una de sus declaraciones y todo eso contribuyó a que Grecia dejase de poder contraer préstamos y nuestra adhesión a los dictados del FMI y del Banco Central Europeo se convirtiese en una operación de rescate que, en realidad, es el principio de nuestro fin.

En mayo de 2010, el ministro de Finanzas firmó el Memorándum, es decir, la sumisión de Grecia a nuestros prestamistas. Según la ley griega, la adopción de un acuerdo como éste debe presentarse al Parlamento y necesita la aprobación de las tres quintas partes de los diputados. Eso significa que tanto el memorándum como la troika que nos gobierna son ilegales, no sólo desde el punto de vista de la legislación griega, sino también de la europea.

Desde entonces, si considerásemos que nuestro viaje hacia la muerte es una escalera de veinte peldaños, ya hemos recorrido más de la mitad del camino. El Memorándum regala a los extranjeros nuestra independencia nacional y la propiedad de la nación, es decir, nuestros puertos, aeropuertos, carreteras, electricidad, agua, todos los recursos naturales (subterráneos y submarinos), etc. A éstos hay que añadir nuestros monumentos históricos, como la Acrópolis, Delfos, Olimpia, Epidauro y otros, ya que hemos decidido no hacer valer nuestros derechos.

La producción ha disminuido, la tasa de desempleo ha aumentado hasta el 18%, 800.000 negocios, miles de fábricas y cientos de artesanos han cerrado. Un total de 432.000 empresas han quebrado. Decenas de miles de científicos jóvenes están abandonando nuestro país, que se hunde cada vez más en las tinieblas de la Edad Media. Millares de personas que tenían una buena posición hasta hace poco, ahora buscan comida en los contenedores de basura y duermen en las aceras.

Mientras tanto, se supone que debemos vivir gracias a la generosidad de nuestros prestamistas, los bancos europeos y el FMI. De hecho, todo el paquete de decenas de miles de millones de euros que llega a Grecia regresa luego a nuestros acreedores, mientras que nosotros nos endeudamos cada vez más a causa de unas tasas de interés insoportables. Y como es necesario mantener la función del Estado, los hospitales y las escuelas, la troika impone impuestos exorbitantes a la clase media baja de nuestra sociedad, que llevan directamente a la hambruna. La última vez que tuvimos una situación de hambruna generalizada en nuestro país fue al principio de la ocupación alemana en 1941, con casi 300.000 muertos en sólo seis meses. Hoy, el espectro del hambre vuelve a nuestro infortunado y calumniado país.

Si la ocupación alemana nos costó a los griegos un millón de muertes y la destrucción total de nuestro país, ¿cómo podemos aceptar las amenazas de Merkel y la intención alemana de imponernos un nuevo Gauleiter, que esta vez llevará corbata?

La ocupación alemana, desde 1941 hasta octubre de 1944, demostró hasta qué punto Grecia es un país rico y hasta qué punto los griegos son trabajadores y tienen conciencia de su compromiso con la libertad y el amor por su patria.

Cuando las SS y la hambruna mataron a un millón de personas y la Wehrmacht destruyó nuestro país, confiscó toda la producción agrícola y el oro de los bancos, los griegos fueron capaces de sobrevivir por medio del Movimiento de Solidaridad Nacional y de un ejército de 100.000 guerrilleros, que inmovilizaron 20 divisiones alemanas en nuestro país.

Al mismo tiempo, los griegos no sólo sobrevivieron gracias a su diligencia en el trabajo, sino también, bajo las duras condiciones de la ocupación, gracias al gran desarrollo del arte griego moderno, especialmente en los campos de la literatura y de la música.

Grecia eligió el camino del sacrificio por la libertad y la supervivencia al mismo tiempo.

Fuimos atacados, respondimos con la solidaridad y la resistencia y sobrevivimos. Ahora hacemos exactamente lo mismo, con la certeza de que el pueblo griego, con el tiempo, vencerá. Este mensaje está dirigido a Merkel y a su ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, y hace hincapié en que yo sigo siendo un amigo del pueblo alemán y un gran admirador de su contribución a la ciencia, a la filosofía, al arte y, en particular, a la música. La mejor prueba de ello es que he confiado toda mi obra musical en dos editoriales alemanas, Breitkopf y Schott, que están entre las mayores editoriales del mundo, y mis relaciones con ellas son muy cordiales.

Hoy nos amenazan con echarnos de Europa. Si ellos no nos quieren una vez, nosotros no querremos diezveces formar parte de la Europa de Merkel y Sarkozy.

Hoy, domingo 12 de febrero, Manolis Glezos –el héroe que arrancó la cruz gamada de la Acrópolis y con ello dio la señal que marcó el comienzo no sólo de la resistencia griega, sino también la resistencia europea contra Hitler– y yo vamos a participar en una manifestación en Atenas. Nuestras calles y plazas se llenarán de cientos de miles de griegos que expresan su ira contra el gobierno y la troika.

Ayer escuché a nuestro primer ministro-banquero cuando, dirigiéndose al pueblo, dijo que ya casi hemos tocado fondo. Pero ¿quién nos ha llevado a ese fondo en sólo dos años? Son los mismos que, en vez de estar en la cárcel, amenazan a los diputados con votar un nuevo Memorándum peor que el anterior. ¿Por qué? Porque eso es lo que el FMI y el Eurogrupo nos obligan a hacer con amenazas: si no obedecemos, será la quiebra… Es una situación totalmente absurda. Grupos griegos y extranjeros que nos odian y que son los únicos responsable de la situación en que está nuestro país, nos amenazan y nos chantajean para seguir destruyéndonos hasta nuestra extinción definitiva.

Durante siglos hemos sobrevivido en condiciones muy difíciles. Y no sólo sobreviviremos ahora, sino que resucitaremos si nos llevasen por la fuerza hasta el penúltimo peldaño de la escalera que conduce a la muerte.

En estos momentos dedico todas mis fuerzas a unir a los griegos. Trato de convencerlos de que la troika y el FMI no son una calle de sentido único. Hay otra solución: cambiemos la orientación de nuestra nación. Pactemos con Rusia una cooperación económica que nos ayude a poner en valor la riqueza de nuestro país en condiciones favorables para nuestros intereses nacionales.

Propongo que dejemos de comprar equipamiento militar alemán y francés. Hagamos todo lo posible para que Alemania nos pague las reparaciones de guerra que nos adeuda, que con los intereses acumulados se elevan a 500.000 millones de euros.

La única fuerza capaz de hacer estos cambios revolucionarios es el pueblo griego en un frente unido de Resistencia y Solidaridad que expulse del país a la troika (FMI y bancos europeos). Al mismo tiempo, declaremos nulos y sin efecto todos sus actos ilegales, préstamos, deudas, intereses, impuestos y compras de bienes públicos). Por supuesto, sus socios griegos, que nuestro pueblo ya ha condenado como traidores, recibirán el castigo que se merecen.

Vivo totalmente centrado en este objetivo (la unión del pueblo en un Frente) y estoy seguro de que lo vamos a lograr. Luché con las armas en la mano contra la ocupación nazi. Conocí los calabozos de la Gestapo. Fui condenado a muerte por los alemanes y sobreviví milagrosamente. En 1967, fundé el Frente Patriótico (Patriotikò Mètopo, PMA), la primera organización de resistencia contra la junta militar. He luchado en la clandestinidad. Fui detenido y encarcelado en el “matadero” de la policía de la Junta. Pero sigo aquí.

Tengo 87 años y es muy probable que el día de la salvación de mi querida patria no esté entre vosotros. Pero voy a morir con la conciencia tranquila, porque cumpliré hasta el final con mi deber para con los ideales de libertad y derecho.

Rússia e China: gestos de alto teor

Há gestos que concentram em si uma perspectiva de mudança epocal. Gandhi o fizera com o “punhado de sal”: desatou o movimento independentista na Índia.

No Conselho de Segurança da ONU, a Rússia vetou novas medidas contra a Síria. Mas, em seguida, a China levantou a mão, somando-se ao veto. Nem era mais necessário. Mas o gesto é clamoroso!

EUA e OTAN pretendem a guerra civil na Síria para enfraquecê-la (e, junto, a Rússia) e preparar o terreno para isolar e agredir o Irã. A nova doutrina militar de Obama não deixa dúvida qual o alvo para eles, no presente e futuro: a China.

China e Rússia estão em reaproximação e aliança. Isso constitui um dos grandes fatos da atualidade de um mundo em transição acelerada.

Sem dúvida, com a evolução da crise capitalista, o mundo não é e não será mais o mesmo. A receita neoliberal faliu, criou a crise e, com sua ideologia e política econômica, só tem “mais do mesmo” a oferecer.

O velho morreu; o novo não nasceu. Os próximos vinte anos serão bem, bem interessantes mesmo.

EUA e seu auto-retrato

Reassisti ontem Inside Job. De fato, um filme impressionante documentando a maior crise capitalista dos últimos 80 anos. Um rastro de falências, de desemprego e pobreza, cujas raízes têm nome e sobrenome bem definidos. Sem dúvida, o melhor filme do ano.

Eu o reassisti como parte de uma tetralogia fílmica de 2011: Inside Job, Os donos do poder (Ops, desculpem a falha: Tudo pelo poder – corrigido a tempo), Margin Call e A grande virada. São filmes que retratam dois aspectos da vida atual nos EUA, o poder e o dinheiro. O mais importante é que procuram tratar dos dilemas morais envolvidos nas opções dos agentes do poder e das finanças. Margin Call é o que vai mais longe nisso, com precisão e sem concessões.

É sempre importante entender como se retratam os norte-americanos, seus dilemas e as justificativas morais para agir (ou aceitar que ajam) na produção de uma crise econômica tremenda. O utilitarismo pragmático norte-americano transformou em ideologismo hegemônico para a sociedade os interesses de uma reduzida camada social, os financistas e seus agentes (naturalmente em simbiose com os homens do poder).

A indústria do cinema é a mais destacada que os EUA tem para isso, nos marcos do pensamento crítico que produzem. Já comentei antes que, na literatura, me impressionou Jonathan Franzen em seu último livro, Liberdade, nos mesmos termos.

O mundo reviveu falsa e trágica belle époque dos anos ‘920 nas décadas de hegemonia neoliberal desenfreada, a partir dos anos ‘980. Os EUA estiveram no epicentro dessa onda, arrastando num tsunami a tudo e todos. Os quatro filmes citados, de algum modo, ajudam a entender a razão, a gênese, os beneficiários e derrotados do processo, as consequências todas para povos e nações. Nunca ficou tão claro onde mora o perigo, ainda prevalecente no mundo.

Não há como superar tal estado de coisas sem confrontar essa ideologia com poderosa luta de ideias, pensamento crítico, capaz de desvendar os interesses reais de camadas sociais, povos e nações inteiras.  Os filmes ajudam nisso.

Mercados reagem ao acordo da União Europeia

A Inglaterra está onde sempre se manteve pelas mãos dos conservadores: “o Continente está isolado”, dizem, após Cameron ter decidido não apoiar o acordo de Merkozy para a União Europeia. Shakespeare vai atualizado: “a rainha está nua”, o que seria de mau gosto mas verdadeiro. Cameron poderá cair. Diz que buscou salvar o sistema financeiro inglês, ora! Mas a Inglaterra perderá influência nos pólos dinâmicos da economia mundial, embora a esta altura dizer que são “dinâmicos” os países centrais do sistema é notável exagero.

Bem vistas as coisas, todos e não apenas a Inglaterra buscaram salvar “seus” sistemas financeiros, a higidez dos bancos, cujos passivos cruzados envolvem todos os países da Europa. Quer dizer, nesta crise capitalista há uma diferença com respeito à de 1929: nela, faliam empresas e corporações, muitos grandes magnatas foram levados ao suicídio perante a catástrofe. Nesta atual, falem as empresas sim, navegando na maionese dos derivativos. Mas a marca principal é que falem Estados nacionais, pois a banca foi salva pelos défices públicos. Itália, a 5ª economia da Europa, é a bola da vez, depois de Irlanda, Grécia e Portugal.

A questão nodal é essa: a soberania de Estados nacionais sobre a economia incluindo a moeda versus a pantagruélica voracidade dos “mercados”, em primeiríssimo lugar o “mercado financeiro”, a engrenagem poderosa que hegemoniza a reprodução do capital nestes tempos.

A mim me parece que nessa situação atenuam-se provisoriamente as contradições interimperialistas, elas ficam latentes sob a forma de um “diretório” que envolve EUA, UE e Japão, visando não submergir ainda mais. Mas acentuam-se as contradições entre esse bloco e as economias de países emergentes, e fundamentalmente na Europa as contradições capital- trabalho. Agora é Itália em greve contra o governo; antes foram a França, Portugal, Grécia…

Há poderoso jogo de hegemonias e contra-hegemonias incubando as guerras do presente e do futuro imediato, sob a forma não apenas de agressões militares e geopolítica imperialista para o domínio do Oriente, conter Rússia e enfrentar a China, mas também de guerras cambiais, protecionistas, financeiras etc.

A crise produz um choque de realidade para os trabalhadores e o povo em geral. Para além do choque da realidade econômica imediata que afeta centenas de milhões de trabalhadores, ela alcança em cheio a dimensão de crise política, pondo em evidência as forças que mascaram o engano e produzem o auto-engano que ainda promove eleitoralmente governos e políticas de direita como na Europa e EUA (bem, Obama rendeu-se à política da direita). É questão de tempo que isso seja refratado na consciência política, abrindo espaço para acumulação de forças pela esquerda. A condição é que saibam apresentar alternativas exequíveis, mesmo que progressivas, para romper com o atual estado de coisas.

Não há saídas redentoras para a atual crise, haja vistas que prevalecem no comando as forças financistas, com forte apoio midiático, no plano das ideias e na força bruta (política, diplomática, monetária e militar). É período de acumulação de forças, que vai acelerada pela crise. Não só na luta social-econômica, embora básica e essencial; sobretudo na luta política é que se avança. Sem a política, a esquerda não tem nada.

Mas a luta política tem por base a luta de ideias – atualizar a teoria revolucionária, para fazer frente ao capitalismo e imperialismo contemporâneos, o papel da Política, do Estado e da Democracia, a questão da transição para um regime progressista que representem caminhos para uma formação econômico-social avançada. Nesse caldo, retorna com força o que nunca deveria ter saído de pauta central: a questão da soberania dos Estados nacionais e seu papel para alavancar o desenvolvimento. Os “mercados” falharam e a conta para os trabalhadores, os povos e nações inteiras está sendo brutal na Europa. Em uma palavra: esta é a cerimônia de cremação do Estado de bem-estar social produzido nos “trinta anos dourados” do pós-segunda guerra mundial.